Pedimos a las organizaciones que publiquen cómo gobiernan su inteligencia artificial: quién responde, cómo se forma al equipo, qué pasa con los puestos. Este informe aplica la Huella de IA© a estrategicamente.info, con las mismas catorce señales y el mismo conjunto de reglas que a cualquier otra web.
La Huella observa señales públicas. No audita lo que pasa dentro de una organización, y este informe tampoco. Por eso cada afirmación dice de dónde sale.
Una lectura en treinta segundos, antes de entrar señal a señal.
La web publica todas las señales de gobernanza de IA que mide la Huella: aviso de asistente conversacional, etiquetado de contenido sintético, divulgación del uso de IA, política de IA, evidencia de formación, compromiso de alfabetización, referencia al marco normativo, responsable identificable, vía de revisión humana, tratamiento con IA en la privacidad, IA en los términos de uso, declaración de supervisión humana, inventario público de sistemas e impacto en puestos y reskilling. Los tres pilares están al máximo: alfabetización y transparencia 50 de 50, gobernanza 46 de 46, reskilling 4 de 4. La propia herramienta lo describe como el perfil más raro de su muestra. Dato medido
Lo que importa de este resultado no es el 100. Es que nueve de las catorce señales no las exige ninguna norma: son criterio CriterIA©. Publicarlas es una decisión. El apartado 03 dice, señal a señal, cuál obliga, a quién, y cuál es exigencia propia. Criterio profesional
La Huella reparte sus 100 puntos entre los tres pilares del sello CriterIA©. De los tres, solo uno tiene hoy una obligación horizontal expresa en el Reglamento. Dato medido
Es el pilar con más anclaje normativo: el aviso de asistente conversacional, el etiquetado de contenido sintético y la divulgación de uso de IA se apoyan en el artículo 50; la evidencia de formación y el compromiso de alfabetización son indicadores del artículo 4, el único con obligación horizontal expresa. La política de IA y la referencia expresa a la norma son criterio propio.
Responsable identificable, vía de revisión humana, tratamiento con IA en la política de privacidad, IA en los términos de uso, declaración de supervisión humana e inventario público de sistemas. Dos señales se anclan en el RGPD, condicionadas al tratamiento concreto. Las otras cuatro no las exige ninguna norma horizontal hoy: son lo que hay que poder enseñar cuando alguien pregunte.
El Reglamento no menciona el reskilling. Es el pilar que la norma no cubre y sin el cual la gobernanza no se sostiene: capacitar a las personas en nuevas competencias para trabajar con IA con criterio y aportar valor. La web declara cómo la IA afecta al diseño de los puestos y publica seis puntos sobre el rediseño de los puestos de trabajo.
Es la parte del informe que más valor tiene y la que menos se suele hacer: decir, para cada señal, si la exige una norma y a quién, o si es una exigencia propia. Los anclajes son los del conjunto de reglas RS-2026.46, que se reverifican en cada revisión. Dato medido
La frase «cumplimos el Reglamento de IA» se usa mucho y dice poco. Esta tabla la sustituye por tres columnas que sí se pueden comprobar.
El artículo 4 es, hoy, la única obligación horizontal que alcanza a todo proveedor y responsable del despliegue, con independencia del nivel de riesgo de sus sistemas. Las señales H-05 y H-06 son sus indicadores visibles. La web publica ambas: la evidencia de formación de todo el personal que opera sistemas de IA, dirección incluida, y el compromiso de mantenerla.
NormaLos artículos 50.1, 50.2 y 50.4 obligan según el rol —proveedor o responsable del despliegue— y según el tipo de contenido; los artículos 13, 14 y 22 del RGPD obligan según el tratamiento, no según la tecnología. Las señales H-01, H-02, H-03, H-09 y H-10 están publicadas. Decir quién es el sujeto obligado en cada una es la parte que más errores produce en el mercado, y por eso la tabla anterior lo dice en cada fila.
NormaPolítica de IA, referencia expresa a la norma, responsable identificable, IA en los términos de uso, declaración de supervisión humana, inventario público de sistemas y declaración de impacto en puestos. Ninguna norma horizontal las exige a una organización que no despliega alto riesgo. El sello CriterIA© las exige igualmente, porque sin ellas no hay nada que enseñar cuando alguien pregunte. La web las publica todas.
Criterio CriterIA©Cumplir el Reglamento es el suelo. Gobernar la IA es publicar también lo que nadie obliga a publicar, y poder demostrarlo.
La Huella mide lo que una organización enseña desde fuera. Hay tres cosas que no puede ver, y las decimos porque son las que distinguen una web bien escrita de una organización bien gobernada.
La Huella detecta tres señales de que la IA forma parte de lo que hacemos: asistente conversacional en la web, productos o servicios de IA ofrecidos y oferta formativa en IA. Usamos IA en más procesos de los que la web enseña —la propia herramienta lo anota como posibilidad—, y eso también es una decisión de transparencia: publicamos lo que ofrecemos, e inventariamos todo lo que usamos.
Dato medidoInventario real de sistemas —incluida la IA embebida y la que nadie declaró—, clasificación de riesgo, supervisión humana con capacidad efectiva de intervenir, trazabilidad de las decisiones y competencias del equipo. Nada de eso es observable desde una dirección web. Es exactamente lo que verifica el sello CriterIA©, cuyo hash se ancla en la cadena de Bitcoin mediante OpenTimestamps y puede comprobarse sin registrarse.
Criterio profesionalHuella de IA© gratuita y anónima; CriterIA© 7 como autodiagnóstico voluntario de siete preguntas; Sókrates© con Acta de Criterio© y Expediente de Decisión©; CriterIA© 25 y 60 como diagnóstico asistido con plan a 90 días; y el sello CriterIA©. Cada peldaño añade lo que el anterior no podía ver.
Criterio profesionalDecir dónde termina lo comprobado vale más que rellenarlo con memoria.
Medición ejecutada el 29 de octubre de 2026 con el conjunto de reglas RS-2026.46 e interfaz v12.37.2. Catorce señales en tres pilares, puntuadas sobre 100 en escala aplicable y en escala fija. Cada señal se busca en las páginas del sitio y se registra con el fragmento hallado. El resultado se suma al Observatorio CriterIA© como observación anónima, igual que el de cualquier otra organización.
Dato medidoPortada, política de IA, política de privacidad, aviso legal, página de cumplimiento del Reglamento, recursos, equipo y contacto. La Huella lee lo que está publicado y localizable en esas páginas; no lee paneles internos, documentos no enlazados ni sistemas en producción.
Dato medidoNo verifica que lo publicado sea cierto ni que se corresponda con la práctica interna. No evalúa la conformidad de ningún sistema, no clasifica riesgo y no sustituye una evaluación de conformidad ni el marcado CE cuando sean exigibles. Un 100 en la Huella significa que las catorce señales están publicadas, no que la organización esté bien gobernada: eso lo verifica el sello.
Dato medidoSin alfabetización, reskilling y gobernanza, la inteligencia artificial no es una ventaja: es un riesgo. La escalera empieza gratis y sin registrarse.
Las mismas catorce señales, el mismo conjunto de reglas, sobre su dominio. Sabrá qué publica, qué no se localiza y, para cada señal sin publicar, el remedio concreto y si lo exige una norma o es criterio.
Siete preguntas que nadie puede responder desde fuera: inventario, clasificación de riesgo, supervisión efectiva, trazabilidad, alfabetización, rediseño de puestos y responsabilidad. Sitúan a su organización en las ocho dimensiones del sello.
Autoevaluación asistida de 60 puntos sobre seis dimensiones, con lectura aparte de reskilling, plan a 90 días en tres fases y plantillas del expediente. Y, cuando lo publicado y lo practicado coinciden, el sello verificable por cualquiera.
Huella de IA© es una herramienta de observación de señales públicas conforme a la metodología de EstratégicaMente. No constituye una evaluación de conformidad ni una certificación oficial conforme al Reglamento (UE) 2024/1689, no sustituye el marcado CE cuando este sea exigible, y no implica acreditación, aprobación ni reconocimiento por AESIA, la Comisión Europea o un organismo notificado. El resultado describe lo que una web publica en la fecha de la consulta y no constituye un juicio sobre la situación jurídica de la organización analizada ni asesoramiento legal.